Parece mentira que Anna ya ha cumplido 7 años!!!! El tiempo pasa volando y las niñas crecen y maduran a velocidad de vértigo… ¿pero qué puedo decir ante esto? ¡Qué es una maravilla! :)

Anna llevaba mucho tiempo pensando en la temática de su pastel de cumpleaños. Cambió un par de veces de idea pero dos semanas antes de su cumple me pidió que su pastel fuera de Mickey Mouse. Me encantó la idea pero al mismo tiempo no quería que pareciera una fiesta demasiado infantil, ya que Anna está hecha una mujercita.

Como los cumpleaños de Abril y Anna son solo con un mes de diferencia procuro facilitarme la vida preparando la misma merienda. También me gusta cocinar al menos una cosa que no he probado antes que por lo general suele ser algo dulce. En esta ocasión fueron estas galletas de arándanos con chocolate, que por cierto, debería quitar de mi pinterest del tablón de “recetas para probar” y pasarla a un tablón de “recetas para chuparse los dedos”. Como os podréis imaginar fueron un éxito rotundo. Para la fiesta de la #2 las hice un poco más grandes tal y como decía la receta, pero para la fiesta de la #1 las hice más pequeñas. Prometo que el siguiente post será sobre cómo hacer estas galletas con nuestros niños que son fáciles, ¡facilísimas!

Para seguir con la decoración de Mickey Mouse, ¡hice unas cápsulas para los cupcakes imitando sus pantalones! Fue tan fácil como hacer una plantilla de una cápsula para cupcakes, copiarla y recortarla en cartulina roja. Para darle el toque final le pegué los botones en blanco con la pistola de silicona. Geniales, ¡verdad!

Como regalito para los niños hice estas galletas de Mickey. La verdad es que no fueron las más fáciles de hacer del mundo porque no tenía cortador de Mickey y tuve que hacerlas un poco a ojo de buen cubero :) Como podéis ver las embolsé y cerré las bolsas con una cartulina grapada a cada lado. Para no hacer a la #1 escribir su nombre en cada cartulina le pedí que escribiera su nombre una sola vez y con esa muestra carvé un sello en una goma de borrar y lo estampé en cada bolsita. Además, creo que tener un sello con tu nombre escrito de cuando eras pequeño es un recuerdo estupendo .Lo sé, ¡soy una sentimental!

Para rematar la faena aquí tenéis el pastel de Anna. Como he comentado antes no quería que quedara demasiado infantil, así que no le modelé ningún personaje. Simplemente un pastel sencillo y resultón :) Fue de vainilla relleno con ganache de chocolate y mermelada casera de fresas y plátano, recubierta con fondant.

Anna acabó el día feliz, ¡llevaba tanto tiempo con ganas de que fuera su fiesta de cumpleaños! Pero lo mejor de todo para mi fue lo agradecida que estaba Anna con cada detalle. Cuando vio el pastel me dijo: – Mamá ¡me encanta! Mientras con su mano hacía el gesto que hace cuando algo le encanta y le parece magnífico.

Y si aquí hay alguien magnífica esa eres tú, mi Anna.