• Ingredientes
  • 50 gr azúcar glas
  • 100 gr azúcar blanquilla
  • 125 ml aceite de girasol
  • 120 gr mantequilla, a temperatura ambiente
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita extracto de vainilla
  • 300 gr harina
  • 1 cucharadita cremor tártaro (si no tienes, no pasa nada)
  • 1 cucharadita sal
  • 1 cucharadita bicarbonato

Ya ha comenzado el buen tiempo y con ella mucha fruta que podemos aprovechar para acompañar nuestros postres. ¡Aquí os dejo unas galletas facilísimas de preparar y que quedan riquísimas!

Yo las he preparado con fresas, pero le podéis poner las frutas que más os gusten. La receta la encontré en este blog ¡y la verdad es que las he hecho un  montón de veces porque siempre tienen éxito!

Comenzaremos por preparar la masa de galletas. En primer lugar, mezclar con las varillas eléctricas o robot de cocina el azúcar glas,el azúcar blanquilla, el aceite de girasol, la mantequilla, los 2 huevos y el extracto de vainilla.

Añadir y volver a mezclar bien la harina, el cremor tártaro, la sal y el bicarbonato.

Para darle la forma a las galletas hay que hacer bolitas del tamaño de una pelota de golf y rebozarlas en azúcar blanquilla (que tendremos prepararada en otro plato).

Poner todas las bolitas en una bandeja para el horno cubierta con papel sulfurizado y con la ayuda de un vaso aplastamos las bolas para que queden con la forma de galleta.

Hornear a 180ºC durante 13 minutos o hasta ver los bordes con un ligero toque tostado. ¡Ojo, no te pases con la cocción! Retirar y dejar que pasen unos minutos para que se enfríen un poco y después pasarlas a una rejilla para que se acaben de enfriar.

Mientras las galletas se enfrían podemos ir avanzando con el resto de preparaciones. En primer lugar haremos la cobertura.

Para hacer la cobertura de las galletas mezclaremos con las varillas eléctricas:

200 gr queso crema, a temperatura ambiente

200 gr azúcar blanquilla

1 cucharadita extracto de vainilla

También cortaremos a trocitos o como más nos guste la fruta que hayamos elegido.

Fundiremos el chocolate en el microondas con mucho cuidado, removiendo cada 30 segundos para que no se queme. Una vez fundido lo metemos en una bolsita de congelación, le hacemos un pequeño corte en la punta para poder decorar con más facilidad.

Para montar la galleta le pondremos por encima la cobertura, después la fruta que hayamos elegido y por último decorar con el chocolate fundido por encima… ¡y listas!