• 225gr. mantequilla fría
  • 2 cups harina
  • 6 tbsp azúcar glass
  • 1 tsp esencia de vainilla
  • 1 cup nueces a trocitos
  • Azúcar glass para rebozar las bolas

Mientras ayer estaba mirando mis favoritos en el Reader me topé con esta receta que hacía muchísimo tiempo que tenía guardada pero que todavía no habíamos hecho. Además de que es fácil de hacer, me encantó la idea de hacer bolitas con las niñas ya que para ellas es divertidísimo.

Se trata de un tipo de galleta que me recuerda mucho a las pastas de té, en concreto a los nevaditos (pero con forma redondeada). Su sabor es exquisito y muy ligero, vamos que de un tirón te comes fácilmente tres y ni te enteras. Además, este tipo de galletas me hacen pensar que ¡¡ya estamos en Navidad!!

La ventaja es que aunque son galletas no hay que estirarlas con el rodillo ni cortarlas con un cortador, ya que simplemente tenemos que hacer las bolitas. :)

Mirad lo fácil que son de hacer:

Poner en un bol la mantequilla cortada a trocitos, la harina, la esencia de vainilla y el azúcar.

Mezclar con las manos, primero tendrá una textura como de “migas de pan” y poco a poco se irá formando la masa que parecerá como de plastelina.

Antes de llegar a la masa final añadir el cup de nueces para que se mezcle bien todo junto. Nosotras lo sustituimos por almendras troceadas que nos habían sobrado de hacer los panellets.

Cuando ya está la masa lista se hacen las bolitas y se ponen sobre una bandeja para hornear. Hay que intentar que todas las bolitas tengan más o menos el mismo tamaño para que no se queme ninguna en el horno o por el contrario se quede alguna medio hecha.

Poner las bolas en el horno durante 30 minutos a 170º.

Cuando salen del horno hay que rebozar las bolas en azúcar glass para darles el acabado final… y entonces se pueden dejar enfriar.

En esta ocasión no pude sacar fotos de las niñas, pero os puedo asegurar que esta receta es divertida por partida doble: primero hacen la masa con las manos como tanto les gusta y después hacen las bolitas que también les encanta.

Eso sí, os dejo con una foto del resultado final. Por cierto, estaban más ricas al día siguiente de haberlas hecho.