• Ingredientes
  • 1kg entre fresas y frambuesas
  • 1kg azúcar
  • vinagre de frambuesa para macerar
  • zumo de 2 limones colados

Aunque ha llegado el verano y tengo mucho más tiempo para cocinar con las niñas (tengo varias cosas para compartir ya) en esta ocasión aproveché un momento sin niñas para preparar unos cuantos botes de mermelada casera. Confieso que me encanta hacer mermeladas y confieso que nunca me las como yo… lo hacen JL y las niñas, las utilizo para los pasteles en lugar de poner almíbar o lo que más me gusta… ¡las regalo!

Hace años que aprendí a preparar mermeladas caseras cuando JL y yo nos fuimos de vacaciones a Galicia a visitar a su abuela en uno de esos pueblos donde viven 4 y el gato. Aunque soy una chica de ciudad, me encanta pasar temporadas en sitios así donde desconectas y donde lo único importante es pasar tiempo haciendo cosas juntos.

Este pueblo (como tantos otros) está plagado de de arbustos con moras así que un montón de tardes bolsa de plástico en mano JL, su abuela y yo nos íbamos a buscar moras que después nos comíamos con helado, en una macedonia ¡o a pelo! En una de dichas ocasiones la vecina de al lado al vernos con las moras me preguntó si iba a hacer mermelada y yo con los ojos como platos le dije: – ¿mermelada? ¿pero cómo se hace? Y la señora más maja que un ocho me invitó a su casa para enseñarme. Y así fue como empezó mi pasión por las mermeladas caseras.

La verdad es que son facilísimas de hacer y creo que vale la pena. Además, no necesitas tener nada especial para ello. ¡Vamos allá!

En primer lugar, empecemos por los botes donde guardaremos la mermelada. Antes guardaba todos los botes de cristal que iba recolectando por aquí y por allá pero desde hace un tiempo prefiero utilizar estos botes de IKEA que tienen el cierre hermético y que están pensados para conservar mermeladas. Su precio es muy asequible aunque eso sí, cuando regalo la mermelada pido que me devuelvan el bote cuando se haya acabado y así puedo reutilizarlo. :) Eso sí, siempre hay que lavar muy bien cada bote antes de echarle la mermelada.

Lo siguiente es escoger de qué queremos hacer la mermelada o qué fruta se nos está poniendo pocha y queremos aprovechar (lo ideal es que la fruta esté madura).

Tener en cuenta que hay muchas recetas de mermeladas. Yo os explico como lo he hecho siempre y después cada uno que le ponga imaginación. La receta básica para hacer mermelada casera es poner como mínimo 3/4 de azúcar por kilo de fruta que utilicemos. Yo siempre pongo la misma cantidad de azúcar que de fruta, teniendo en mente que el azúcar sirve tanto para conservar como para espesar.

También echo el zumo colado de uno o dos limones. El limón tiene mucha pectina y ayuda a que la mermelada adquiera la consistencia apropiada. Quien lo prefiera también puede utilizar lima en lugar de limón.

Para una rica mermelada de fresas y frambuesas maceradas en vinagre de frambuesas:

En primer lugar lavar las fresas y las frambuesas. Cortar las fresas a trozos. Ponerlas en un recipiente a macerar con vinagre de frambuesa (yo compro el de marca Carrefour que es barato y rico).

Una vez que la fruta está macerada ponerla en una cazuela junto con el zumo de los dos limones. Dejar que hierva a fuego lento entre 15 y 20 minutos removiendo de vez en cuando hasta que la fruta esté un poco deshecha.

Agregar el azúcar y remover bien, dejar hervir a fuego medio/alto entre 10 y 20 minutos hasta que tenga la consistencia adecuada. Retirar del fuego y dejar enfriar la mermelada un poco retirando la espuma de la superficie. Envasar en tarros de vidrio y ya está lista para comer o regalar. :)